Estrategia Disney

"Sólo espero que nunca perder de vista una cosa: que todo empezó por un ratón"

WALT DISNEY

 

- ¿Sabes? Sí que funcionó.

- Ya lo sabía.

- ¡Qué creído!

- No, creído, no. Sabía que iba a funcionar, pero ¿funcionó bien o funcionó mal?


Por suerte, había funcionado bien. La empresa de María tenía un problema: eran muy buenos, de los mejores, unos expertos, sin lugar a dudas... pero cada uno en lo suyo y no en lo de todos. Cuando María empezó a comentarme lo que les pasaba y el tiempo que perdían en las reuniones, me adelanté a decirle que tenía que tener cuidado con los enanos. Ella me replicó que a ella no se le subían los enanos y que todo su equipo la respetaba, a lo que puntualicé que me refería a los enanitos de Walt Disney. Su mirada lo dijo todo: o le explicaba a lo que me refería o me lo pediría de malas maneras.

 

Cuando estamos en una reunión, alguien tiene una propuesta, otra persona la comenta, aparece quien rápido la critica y así unos por otros se va perdiendo el tiempo y el tiempo mata las ideas. Pongamos algo de orden para que esto no suceda.

 

PASO 1. SOÑAR

El enanito soñador

 

Soñar. Tener ideas. Despertar la imaginación. Sin ideas no podemos buscar soluciones o crear nuevos productos, servicios o procedimientos. Ideas. Necesitamos ideas. Todas las ideas valen. No hay límites. No importa la lógica. No queremos la mejor idea. Ni siquiera queremos saber si es posible hacerla. Queremos ideas. Y unas ideas llevan a otras y por asociación de ideas aparecen respuestas, soluciones, propuestas.

 

PASO 2. BAJAR A LA REALIDAD

El enantio realista

 

El segundo paso es hacerlas reales. ¿Qué necesitamos para hacerlas reales? ¿Cuáles son los requisitos? ¿Qué tiene que pasar? ¿Quién tiene que hacer qué? No estamos viendo si es posible o no. Partimos de que en caso de ser posible, ¿qué se necesita hacer?

 

PASO 3. EVALUAR

El enanito crítico

 

Ahora, sí. ¿Dónde falla la idea? ¿Qué es lo que no estamos viendo? ¿Cómo podemos mejorarla? ¿Cómo puede ser viable?

 

¡Vivan las ideas!

 

Es frecuente que las ideas mueran antes de tiempo. Todos tenemos los tres enanitos en la cabeza (entiéndase de forma metafórica) y le damos más preferencia a uno de ellos, por eso, algunos decimos que somos soñadores, otros realistas y otros críticos. Pero la realidad es que todos tenemos a los tres y por eso, podemos pasar por las tres fases. Necesitamos orden, un proceso para llegar a una conclusión. Queremos una solución, pues primero soñemos, después sepamos cómo hacerla realidad y por último, evaluemos si es posible.

 

Algunos dicen que Walt Disney tenía tres sillones. Uno para soñar, otro para ser realista y un tercero para evaluar. Hay quien dice que paseaba por su despacho y adoptaba tres posiciones: una pensativa, otra trabajando y otra evaluando. Y hay quien dice que no era un despacho, sino que tenía tres salas y cada una decorada para su propósito: la sala soñadora, la sala realista y la sala de evaluación. Sea como fuera, eran tres fases por las que pasaba para crear y como él decía: "Piensa, cree, sueña y atrevéte. Todos nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos el coraje de perseguirlos."


Así que si conocemos a los enanitos de Disney, es más fácil llegar a soluciones para todos que a opiniones de cada uno.

 

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Fuentes y documetación: Robert Dilts, Coaching, Ed. Urano. Modelaje del proceso creativo de Walt Disney 

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Comentarios: 2
  • #1

    José Manuel (martes, 30 junio 2015 23:14)

    Muy didáctico. Gracias Mario.
    Recordad que a los enanitos les gusta desordenarse cada vez que tienen ocasión.
    Es muy importante mantener el orden.

    Spoiler: Si empezamos criticando, luego no vemos los recursos con los que contamos, y al final no tenemos ideas.

  • #2

    Mario López Guerrero (martes, 07 julio 2015 18:54)

    Efectivamente, José Manuel. Si es que les gusta jugar con nosotros.