Matriz DAFO, un punto de partida para tomar decisiones

“Conócete a ti mismo”.

Inscripción en el Templo de Apolo, Delfos

 

LAURA.- Ya lo dijo Sócrates: "conócete a ti mismo".

MANUEL.- No fue Sócrates, fue Pitágoras.

LAURA- ¿Pitágoras? Siempre pensé que lo había dicho Sócrates.

MANUEL.- Pues fue Pitágoras.

VIRGINIA.- Pues estáis equivocados los dos, ni fue Sócrates, ni fue Pitágoras... Fue Tales de Mileto.

LAURA.- ¿Tales de Mileto?

VIRGINIA.- Sí, Tales de Mileto.

PABLO- No, yo creo que lo dijo Heráclito.

LAURA.- ¡Hala, aquí cada uno a nombrar a un filósofo!

...

 

Una conversación muy filosófica, aunque la verdadera pregunta no es quién lo dijo, sino quién lo puso en práctica. Quién llegó a conocerse a sí mismo. Porque muchas veces sucede que todos hablamos de la teoría, pero pocas veces la llevamos a la práctica.


Ya sé que no es nada innovador hablar de la matriz DAFO; de hecho, la primera vez que la hice tenía 15 años y ahora ya han pasado veinte más. Creo que a todo el mundo que conozco le ha tocada alguna vez hacer una matriz DAFO. Es una herramienta sencilla: 1) ¿Cuáles son tus debilidades, 2) ¿Cuáles son tus fortalezas?, 3) ¿Cuáles son las amenzas externas? y 4) ¿Cuáles son las oportunidades externas? ¡Matriz hecha!


Pero no se trata de hacer la matriz. Eso es lo de menos. Se trata de analizar para tomar decisiones. Por tanto, no es tan sencillo. Se tiene que hacer como punto de partida para establecer una estrategia, una ruta, una acción. No se trata de escribir por escribir o rellenar cada pregunta con un listado interminable. Se trata de encontrar claves específicas que faciliten la toman de conciencia de la situación en que te encuentras para tomar mejores decisiones.


Paso 1. Debilidades.

No se trata de enumerar todo lo que no sabemos o se nos da mal, porque no acabaríamos nunca. Se trata de encontar aquello que está evitando que logres lo que te propones. Barreras que tenemos como por ejemplo la fluidez para hablar un idioma si lo necesitas. Se trata de miedos que tenemos como vender nuestros servicios si tenemos que enconcrar clientes o de actividades que aplazamos como hacer llamadas porque no nos gusta. Lo importante es descubrir qué es lo que se nos da mal, pero que tenemos que hacer.


Paso 2. Fortalezas

Al igual que antes, no podemos pensar en todo lo que se nos da bien, porque la lista también sería interminable. Sé que mucha gente no está acostumbrada a valorarse a sí misma y la cultura que hemos compartido durante siglos ha hecho que hablar bien de uno sea considerado como vanidad o arrogancia, pero no, hablar bien de uno es reconocimiento. Y todo el mundo tiene muchas y grandes cualidades, pero lo importante es descubrir cuáles son fortalezas clave, lo que nos diferencia, lo que es fácil para nosotros y difícil para otros, el motivo que nos hace raros, es decir, fuera de lo normal.


Paso 3. Amenazas

Aquí, cuidado con los miedos porque todo puede ser visto como una amenaza y nuestra imaginación es lo suficientemente grande como para ver amenazas incluso de una posible invasión de alienígenas. No se trata tanto de ver peligros como de indicar dependencias: aquello que si cambia, nos afecta directamente. Una ley que permite o no permite nuestra actividad, una tecnología que nos echa del mercado, una forma de pensar como todo lo que hay en Internet tiene que ser gratis. Una amenaza no es inventar un peligro, sino ser consciente de elementos externos de los que dependemos directamente para conseguir lo que queremos.


Paso 4. Oportunidades

Ver la realidad, lo que está sucediendo, lo que gusta y lo que no, lo que funciona y lo que no, los avances tecnológicos, el pensamiento político, la situación económica, los cambios en el estilo de vida... pero no todos los cambios, sólo aquellos que tengan relación con nuestro objetivo. No se trata de escribir el libro de las oportunidades, sino de encontrar espacios de oportunidad que sean clave para nosotros como una herramienta tecnológica que nos hace ganar tiempo o una alianza con una entidad que nos abre puertas o contactos.


Debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades, análisis DAFO. El principio para tomar decisiones estratégicas y actuar. No un listado, sino un escenario. Un marco para ser consciente de la situación actual y poder decidir lo que hacer. No se trata de un análisis filosófico o de quién ha hecho un análisis DAFO, ni siquiera del primero que lo dijo; sino de ponerlo en práctica. Una herramienta de conciencia y acción. Una herramienta para conocerse a sí mismo... ¿Te conoces a ti mismo? (La pregunta también vale para tu organización)

 

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Fuente: Kenneth Andrews: The Concept of Corporate Strategy. El modelo DAFO también recibe los nombres de FODA o SWOT (Strengths, Weakness, Opportunities and Threats).



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